Pruebas específicas y su valoración
Audiometrías, espirometrías, analíticas concretas: las que hacen falta según la exposición.
Cuando el puesto lo requiere, se añaden pruebas complementarias: audiometría en puestos con ruido, pruebas respiratorias con polvo o disolventes, o analíticas específicas según el agente al que se esté expuesto.
Cada prueba va con su valoración médica. Un resultado aislado dice poco; lo que importa es compararlo con el del año anterior y con la exposición real.
Esa comparación es la que permite ver una pérdida de audición o un problema respiratorio cuando todavía se puede hacer algo.